Cómo mantener el consumo bajo control, a pesar del aire acondicionado

A pesar de que el verano lucha por despegar, el calor pronto llegará y el uso del aire acondicionado durante los meses calurosos podría aumentar el consumo de luz, lo que provocaría un aumento en las facturas. Estos son algunos consejos prácticos de los expertos de SOStariffe.it para ahorrar electricidad y optimizar el uso del aparato, un aliado indispensable contra el calor del verano.

La llegada de la temporada cálida nos llevará a activar un electrodoméstico adicional, además de los que generalmente están en funcionamiento. El aire acondicionado, para las muchas familias que poseen uno, ayuda a inflar las facturas de electricidad si el consumo no se mantiene bajo control. El consejo de los expertos de SOStariffe.it le permite ahorrar electricidad durante los meses de verano, minimizando el impacto del aire acondicionado.

El aire acondicionado aumenta el consumo.

En los últimos 30 años, las ventas de aires acondicionados se han triplicado, especialmente en China y los EE. UU. Y en Europa. El uso del aire acondicionado para mantener a raya el calor del verano es un antídoto para el aumento de la temperatura debido al cambio climático, pero no lo es para el aumento de las facturas. Por el contrario: durante los meses de uso, los billetes ligeros generalmente se hinchan. Es un electrodoméstico muy apreciado por las familias con niños y cada vez más popular en la ciudad. En promedio, un hogar gasta alrededor del 5% de sus ingresos anuales en el pago de la factura de electricidad. Se registran aumentos de precios, en un rango del 11% al 42% en países como Australia, Canadá, Francia, Japón, Países Bajos, España, Suecia y Suiza.

Algunos trucos para cortar billetes

Es posible reducir los costos derivados de la aplicación de las diferentes ofertas de iluminación sin renunciar al aire acondicionado. ¿Cómo? En primer lugar, dando prioridad a los electrodomésticos de alta clase energética. Entonces, si estamos comprando un nuevo aire acondicionado o queremos reemplazar lo que ya tenemos en casa, mire la etiqueta y opte por un modelo de clase A, A + o A ++. Esto permitirá reducir las facturas de luz hasta en un 20%.

Además, preferimos aparatos equipados con inversores: son modelos de vanguardia que regulan la energía en relación con las necesidades domésticas y optimizan los ciclos de encendido y apagado. La compra de un nuevo acondicionador también nos permite aprovechar los incentivos estatales para la eficiencia energética: se reconocen en forma de deducciones fiscales del 50 o 65%.

Configurar el aparato correctamente

Otro aspecto a tener en cuenta es el uso correcto del aire acondicionado. Ajustarlo a temperaturas muy bajas puede resultar innecesario. Además, debe considerarse que el calor y la humedad a menudo van de la mano: al configurar el aire acondicionado como un deshumidificador, podemos actuar sobre la humedad y reducir el consumo de electricidad hasta en un 13%. Tenga cuidado de cerrar siempre las ventanas cuando use el aire acondicionado para no dispersar el aire fresco, evitando así desperdicios innecesarios. Además, la programación con la función adecuada de la temperatura ideal para la noche y el día le permite reducir el consumo hasta en un 10%.

Colóquelo en lo alto de la pared

Cuando instalamos nuestro aire acondicionado, es una buena práctica colocarlo en la parte superior de la pared, que también debe aislarse. De hecho, el aire frío se mueve de arriba a abajo. Nunca lo coloque detrás de sofás o cortinas, ya que puede dificultar la propagación del aire frío. Cada habitación también debe tener su propio electrodoméstico: usar solo uno para varias habitaciones manteniendo las puertas abiertas es un desperdicio y el resultado final es mantener solo la habitación donde el electrodoméstico se ha colocado fresco. Nunca se debe omitir la limpieza periódica de los aires acondicionados, centrándose en los filtros de aire y los ventiladores. El mantenimiento adecuado del sistema es esencial para garantizar su mejor rendimiento y, por lo tanto, para mantener el consumo bajo control.

No en espera para otros electrodomésticos

Es especialmente el aire acondicionado el que determina las facturas de electricidad ‘pesadas’ durante los meses de verano. Sin embargo, es bueno no pasar por alto todos los demás electrodomésticos que tenemos en la casa. Prestamos atención, por ejemplo, al refrigerador, la televisión o la lavadora, y en general a los dispositivos utilizados con mayor frecuencia. Nunca deben dejarse en espera, sino apagarse por completo cuando sea posible. Si están equipados con funciones de ahorro de energía, los preferimos sobre el uso común. Finalmente, reemplazamos nuestros electrodomésticos más obsoletos con electrodomésticos modernos y eficientes.