El Congreso de los Diputados aprueba el decreto ley de nueva normalidad

El Congreso de los Diputados aprobó el decreto ley de nueva normalidad, el texto que sienta las bases en materia de seguridad e higiene que deben respetarse para reducir el riesgo de una segunda ola de coronavirus. A partir de este manual, las Comunidades Autónomas pueden establecer otros aspectos, como la regulación de la medición.

El decreto, que se procesará como un proyecto de ley, describe los aspectos técnicos de cómo debería ser la rutina de los ciudadanos que viven con el virus de la muerte, por un lado para restaurar la vida normal y, por otro, para evitar los riesgos de transmisión manteniéndolo bajo control. La propagación del virus.

El texto establece una distancia de seguridad entre las personas de 1,5 metros y, si no es posible, la obligación de usar máscaras, y proporciona pautas a seguir en las medidas de prevención, controles de salud, detección temprana y vigilancia epidemiológica. Se debe usar una máscara en el medio de transporte, incluidos los automóviles, en caso de que los ocupantes no vivan en la misma casa.
Si no usa una máscara donde es obligatorio, la multa puede alcanzar los 100 euros. La vigilancia, inspección y control pertenecen a las Comunidades Autónomas y a los Ayuntamientos.

Además, los servicios de salud deben garantizar que, en caso de un caso sospechoso, se realice una prueba de PCR u otra técnica de diagnóstico lo antes posible desde el inicio de los síntomas. Y las autonomías deben asegurarse de que haya suficientes profesionales dedicados a la prevención y el control de la enfermedad.

Todos los establecimientos, medios de transporte y entidades públicas y privadas deben informar a las autoridades sanitarias de cualquier caso, para identificar sus contactos.

En el lugar de trabajo, se habla, entre otras medidas, de regular los trabajos y organizar turnos para evitar la congestión.

La reanudación en Cataluña

Cataluña ya ha regulado esta nueva normalidad con el decreto de la llamada “etapa de recuperación”, que incluye aspectos como la movilidad, el uso de máscaras, la actividad social o la capacidad en los lugares.

A partir de este jueves, el gobierno ha dejado de regular la medición por porcentajes, tanto en espacios exteriores como en interiores. Estos espacios deben garantizar una distancia de seguridad equivalente a un área de 2.5 metros cuadrados por persona. Los establecimientos deberán asegurarse de cubrir las distancias y establecer cuántas personas pueden caber en ellas y cómo se delimitan los espacios.

En espacios cerrados, la distancia física y el equivalente en superficie se pueden reducir siempre que se cumplan tres condiciones: uso de una máscara, registro de asistentes y asignación previa de asientos y medidas de tráfico para evitar la congestión.

El alcalde Xavier Fonollosa dice que “después de tres meses de restricciones, ahora comienza una etapa en la que cada uno de nosotros debe vivir con el virus mientras recuperamos nuestra actividad social habitual. La distancia de seguridad, entonces, será la medida que marcará la reanudación de la normalidad. De forma complementaria, como antes, con el uso de la máscara y el lavado de manos ”.

“La velocidad con la que ha transcurrido la última etapa de descontaminación no debe confundirnos. Todavía estamos en epidemia. Es cierto que ha habido cierta relajación, después de tantas restricciones. No podemos permitirnos esta relajación y debemos insistir en la prudencia y sentido común. Según algunos especialistas puede haber un nuevo crecimiento en cualquier momento. En el otoño es muy probable que esté allí. Si se detectan casos positivos a tiempo, podremos controlarlos. Para poder controlar es necesario seguir ejerciendo extrema precaución y ser muy escrupulosos al mantener la distancia de seguridad para evitar el contagio “, señala.

Afectado en Martorell

En cuanto a los datos de la epidemia en Martorell, nuevamente no tenemos pacientes positivos ingresados ​​en el Hospital Sant Joan de Déu y en el Hospital Sagrat Cor. En el Hospital Sant Joan de Déu todavía hay cuatro personas aisladas en espera de los resultados de la prueba. Y tenemos 58 residentes de Martorell confinados en sus hogares o residencias después de haber dado positivo. Como en los últimos días, hoy no debemos llorar ninguna muerte.