El País Vasco y Galicia están comenzando campañas electorales separadas con mayorías más fuertes que nunca.

La campaña electoral en el País Vasco y Galicia el 12 de julio comenzó esta pasada medianoche con pocas incógnitas: según las encuestas de opinión, los parlamentos vasco y gallego seguirán las mayorías de los últimos cuatro años. También señalan el naufragio de Vox en ambos territorios y el discreto papel de los ciudadanos, que ingresarían al parlamento vasco por primera vez gracias a su alianza con el PP.

En el País Vasco, nadie duda de que el PNB y el PSE revalidarán la coalición gobernante con Iñigo Urkullu a la cabeza. En este sentido, debemos leer las tres transferencias realizadas ayer por el gobierno de Pedro Sánchez en el País Vasco, justo a las puertas de la campaña.

El CIS y EiTB declaran en sus respectivas encuestas que ambas partes podrían alcanzar 47 escaños. La mejora en ambos partidos en las últimas elecciones es sustancial. Urkullu estaría en condiciones de llegar a 34 diputados y superar los mejores resultados del partido, logrado en 2001 con Juan José Ibarretxe. Mientras tanto, el PSE podría pasar de 9 diputados a 11-13.

EH Bildu luchará para no perder más apoyo y mantener a los 18 diputados, Podemos podría pasar de 11 a 12 y la coalición entre PP y Ciudadanos jugaría un mal pase a la gente, que no podría quedarse con los 9 escaños y estaría entre 3 y 6 Por otro lado, Vox continuaría sin obtener representación parlamentaria y solo agregaría el 1% de los votos.

Hay menos desarrollos en Galicia, donde Alberto Núñez Feijóo podría continuar la hegemonía que comenzó en 2009 y mantener una mayoría absoluta. Según las proyecciones de la encuesta, podría obtener entre 40 y 42 diputados. Es decir, en el mejor de los casos, obtendría un suplente más, de los 41 que tiene ahora. El candidato popular se beneficiaría del bajo impacto de las otras opciones de derecha, Citizens y Vox, que no obtendrían representación.

El ganador moral de las encuestas sería el BNG. Su candidato, Ana Pontón, podría duplicar la representación, según el CIS, y pasar de los 6 escaños que ahora tiene a una bifurcación entre 12-14. El PSG-PSOE también crecería, llegando a 16-18. La gran víctima de ambos crecimientos sería la marca gallega de Podem, Galicia en Comú-Anova-Marees, que permanecería en 4-6 parlamentarios. En las últimas elecciones, En Marea fue la segunda fuerza política en votos y empató con 14 escaños con el PSG.