¿Es posible la hibernación ahora?

Como en la ciencia ficción, la hibernación puede estar más cerca de lo que pensamos. Y además de hacer posible llegar a los lugares más distantes del universo, el método también tendría una amplia gama de aplicaciones médicas revolucionarias.

Todos conocemos este proceso en la ciencia ficción: un ser humano es inducido a un sueño no natural, a menudo en una bañera o cápsula, para preservarlo durante el viaje al espacio profundo y mantenerlo en un estado suspendido. Mientras tanto, el barco viajará distancias increíbles, que durarán decenas de años. Y así el ser humano podrá despertarse como si no hubiera pasado un minuto.

Hasta hace poco, era casi imposible dejar que un hombre durmiera por más de 2 semanas sin consecuencias. Pero un estudio publicado recientemente se basa en un campo de investigación en crecimiento que según algunos expertos está “revolucionando” nuestra comprensión de la capacidad del cerebro para regular el calor corporal.

El secreto parece, como siempre, aprender de la naturaleza.

La hibernación es, por supuesto, observable en el mundo natural. Los mamíferos hibernan al reducir la temperatura corporal y, por lo tanto, ralentizan significativamente su metabolismo, conservando la energía en los meses de invierno cuando la comida es escasa. Aunque los mecanismos precisos no están claros, la investigación previa sobre este proceso indica que el sistema nervioso central está involucrado en la termorregulación, elevando la temperatura en forma de fiebres que combaten las infecciones.

Un estudio reciente, publicado en Nature, ilustra en detalle cómo investigadores de la Universidad de Tsukuba han podido identificar neuronas en cerebros de roedores que pueden activarse artificialmente para enviar a los animales a un estado que recuerda mucho a la hibernación. Los resultados son notables porque, al igual que los humanos, las ratas y los ratones no hibernan, aunque los ratones a menudo entran en un estado similar pero muy corto llamado entumecimiento.

Los autores del estudio dijeron que la investigación adicional podría permitir una forma de inducir la hibernación en humanos, algo que sería útil para muchas aplicaciones médicas, además de ser relevante para la exploración espacial.

Las aplicaciones médicas podrían incluir hipotermia terapéutica, que reduciría el daño tisular, así como la preservación de órganos para trasplantes.

La NASA también ya se está enfocando en este campo y está trabajando en formularios para hibernación, firmando un contrato con la organización privada Spaceworks, para Desarrollar hábitats para viajar profundamente en el espacio.

Quién sabe, tal vez los primeros astronautas en Marte llegarán al Planeta Rojo después de un período de hibernación.

En este enlace el estudio completo