Gallup of the Week: ¿Le enseñaron obediencia o independencia en su familia?


Los padres de bajos ingresos enseñan a sus hijos la obediencia y el trabajo duro, mientras que los padres de altos ingresos enseñan la independencia. Esto sobrevivió a un economista de fama mundial Daron Acemoğlun en un nuevo estudio informado por Helsingin Sanomat en la historia.

El estudio se basa en los resultados de la encuesta mundial de actitudes World Value Survey de 1981 a 2018. La encuesta recibió respuestas de 430.000 personas en más de 100 países, incluida Finlandia.

Las medidas preguntaban, por ejemplo, qué cinco rasgos en un niño son particularmente importantes para fomentar. Había diez rasgos para elegir, incluido el trabajo duro, la obediencia y la independencia.

El contenido continúa después del anuncio

Acemoglu descubrió que cuanto más rica o educada es una familia, más a menudo se menciona la independencia del niño. En términos de obediencia y trabajo duro, la conexión es la opuesta. Cuanto más bajos son los ingresos y menos educación hay en la familia, más importantes son estas cualidades para el niño.

El contenido continúa debajo del anuncio.

“En una palabra, los padres ricos y educados parecen valorar los diferentes rasgos de sus hijos, relacionados con la independencia, que los menos ricos y con menos educación”, escribe Acemoğlu.

Según Acemoğlu, la apreciación del trabajo duro está relacionada con la actitud hacia el ideal de obediencia.

Acemoğlu publicó su manuscrito de investigación en el sitio web del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas de EE. UU. (NBER). Investigar también se puede leer en su sitio web.

La posición financiera de la élite social y los empresarios anima a los padres a valorar la independencia de sus hijos, concluye Acemoğlu.

Los padres esperan que sus hijos se conviertan en empresarios o líderes bien pagados con recursos familiares.

“Las personas acomodadas inculcan en sus hijos actitudes que los hacen sentir privilegiados”, escribe Acemoğlu. Desde entonces, la emoción ha sido útil en la vida social y profesional de los niños.

La élite, dijo, tiene pocos incentivos para cambiar su estilo de crianza debido a su buena posición. En cambio, las actitudes de las personas de bajos ingresos en el mercado laboral podrían verse afectadas.

Las familias de bajos ingresos tienen un incentivo para favorecer la independencia de sus hijos si el mercado laboral va bien.

Según Acemoğlu, los trabajadores autónomos pueden ser más productivos que los obedientes y, por lo tanto, pueden tener mejores ingresos si consiguen trabajo. Por lo tanto, los padres en un buen ambiente de trabajo deberían preferir esta función.

La educación para la obediencia puede volver a ser beneficiosa cuando hay poco trabajo disponible y los salarios son bajos. En este caso, es más fácil conseguir un trabajo de un empleado obediente que está listo para trabajar por un pequeño salario.

Según Acemoğlu, el estilo educativo también puede afectar la movilidad social, es decir, las posibilidades de pasar de una familia de bajos ingresos a una mejor posición financiera. La obediencia de los empleados ralentiza la movilidad, mientras que la independencia la aumenta.


Source: Tiede by www.tiede.fi.

*The article has been translated based on the content of Tiede by www.tiede.fi. If there is any problem regarding the content, copyright, please leave a report below the article. We will try to process as quickly as possible to protect the rights of the author. Thank you very much!

*We just want readers to access information more quickly and easily with other multilingual content, instead of information only available in a certain language.

*We always respect the copyright of the content of the author and always include the original link of the source article.If the author disagrees, just leave the report below the article, the article will be edited or deleted at the request of the author. Thanks very much! Best regards!