Strava es una de las herramientas más populares para que los corredores y ciclistas rastreen su progreso, y su utilidad puede depender de su interoperabilidad con plataformas existentes, como Fitbit, Apple Fitness y Google Fit. Desafortunadamente, ese último había presentado un problema, ya que los usuarios de Strava no pudieron sincronizar sus datos de estado físico con Google Fit.

El problema apareció por primera vez en el subreddit muy activo de Strava, donde los usuarios notaron que la aplicación parecía “bloqueada”, ya sea por algún proceso automático dentro de Google o una revisión manual. “Para mantener su cuenta segura, Google bloqueó este acceso”. Es un problema común con aplicaciones que utilizan las API de Google. Aunque la parte de usuarios de Strava que sincroniza datos de fitness parece pequeña, parece que el problema se extiende a todos ellos, incluido nuestro informador.

Inicialmente, la documentación de soporte de Strava era actualizado con un mensaje reconociendo el problema de sincronización. “La conexión de Strava con Google Fit está en revisión”, decía, “y esperamos que se apruebe pronto”. No se proporcionó un cronograma preciso para la resolución del problema … lo cual parecía prudente, dada la opacidad de la burocracia de Google.

Afortunadamente, parece que las cosas ya han vuelto a la normalidad. Un actualización publicada hoy señala que “la conexión de Strava con Google Fit ha sido restaurada”, aunque la compañía advierte que está al tanto de algunos problemas persistentes con la sincronización de actividades para ciertos usuarios. Con suerte, el último de ellos se resuelve y Strava vuelve al 100% de funcionalidad pronto.

Resuelto

Strava tiene logrado restaurar su conexión con Google Fit.