Tan pronto como VW canceló la nueva planta, Turquía inició una investigación contra los fabricantes de automóviles alemanes.

El miércoles pasado, Volkswagen anunció que eventualmente no construiría su nueva planta en Turquía, y poco después del anuncio de la cancelación de la construcción de la planta en Turquía, el gobierno de Erdogan comenzó a tomar represalias.

En particular, la Autoridad de Competencia turca ha lanzado una investigación contra Audi, BMW, Mercedes-Benz, Porsche y Volkswagen para determinar si los fabricantes de automóviles alemanes han violado la ley de competencia.

La Autoridad de Competencia de Turquía dice que un estudio preliminar mostró que la industria automotriz acordó establecer precios para sus automóviles, cooperó ilegalmente en el sector de seguridad e intercambió información sensible a la competencia sobre las tecnologías SCR y AdBlue.

Según la Autoridad de Competencia de Turquía, los cinco fabricantes de automóviles acordaron posponer la instalación de un nuevo software en los sistemas SCR (Reducción catalítica selectiva) para sus automóviles, que procesan el escape del motor. También acordaron el tamaño del tanque AdBlue.

Además, la industria automotriz está acusada de aceptar la velocidad máxima que puede operar el sistema de control de velocidad, así como el tiempo requerido para abrir y cerrar el techo solar de sus modelos.

La Autoridad de Competencia de Turquía afirma que, según la información que ha recopilado hasta ahora, parece que los fabricantes de automóviles alemanes han violado la ley de competencia en Turquía, pero las acusaciones no se han probado oficialmente. Si eso sucede, Audi, BMW, Mercedes-Benz, Porsche y Volkswagen enfrentarán multas.