Twitter canceló la cuenta del grupo DDOS debido a la publicación de información obtenida mediante piratería

Twitter cerró permanentemente la cuenta del grupo de Denegación de secretos distribuidos (@DDoSecrets) después de que los enlaces para documentos robados pertenecientes a las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley en los Estados Unidos se publicaran desde esa cuenta.

Distributed Denial of Secrets es una organización de estilo WikiLeaks que aboga por la transparencia de la información de interés público. El grupo lanzó recientemente alrededor de 270 GB de datos robados de más de 200 departamentos de policía, el FBI y otras instituciones en los Estados Unidos.

Los archivos filtrados, llamados “BlueLeaks”, supuestamente fueron entregados a DDOS por piratas informáticos que forman parte del movimiento hacktivista anónimo. Los archivos parecen haber sido robados de Netsential, una compañía de desarrollo web con sede en Texas, que según los informes admitió haber sido pirateada a través de una cuenta de usuario comprometida.

La periodista y activista Emma Best, una de las principales figuras detrás de DDOS, confirmó ayer que Twitter había cancelado permanentemente la cuenta de la organización. Twitter anunció que había suspendido la cuenta por violar las reglas sobre “distribución de material pirateado”.

“No permitimos el uso de nuestros servicios para distribuir directamente el contenido obtenido mediante piratería, que contiene información privada, puede poner a las personas en peligro físico o contiene secretos comerciales”, anunció Twitter, anunciando la decisión de cancelar la cuenta.

Best le dijo a Wired que intentaron eliminar ciertos tipos de información de los documentos filtrados, incluidos detalles sobre víctimas de delitos, niños, compañías privadas, compañías de salud y asociaciones de veteranos, pero admitieron que pueden haberse perdido algo.

Twitter también evita que los usuarios publiquen enlaces al sitio web de DDOS, indicando que el enlace ha sido identificado como “potencialmente dañino”. Cuando los usuarios intentan acceder a enlaces publicados anteriormente, se les notifica que el enlace puede conducir a un sitio web que roba información personal, instala malware o viola los términos de uso de Twitter.

Algunos partidarios de DDOS dicen que los documentos filtrados no se clasificaron como confidenciales, y algunos recuerdan que WikiLeaks y otras organizaciones similares no han revocado sus cuentas a pesar de publicar información obtenida por piratería.